El príncipe Harry sufrió un nuevo revés en su batalla contra la prensa británica. El Tribunal Superior de Londres desestimó la demanda que presentó, junto con otras figuras públicas, contra el grupo editorial Associated Newspapers, propietario del Daily Mail y Mail on Sunday, al considerar que no existían pruebas suficientes para demostrar que obtuvo información mediante prácticas ilegales.
El caso se llevó a cabo en Londres y reunió también a personalidades como Elton John, Elizabeth Hurley y Sadie Frost. Los demandantes acusaban al grupo editorial de recurrir a escuchas telefónicas, investigadores privados y otros métodos ilícitos para obtener información sobre sus vidas privadas entre las décadas de 1990 y 2010. Sin embargo, el juez Matthew Nicklin concluyó que las evidencias presentadas no acreditaban esas acusaciones.
En su resolución, el tribunal señaló que la información publicada por los medios pudo haber sido obtenida mediante fuentes legítimas, como representantes, asesores o personas cercanas a los involucrados. Además, durante el juicio uno de los principales testigos de la parte demandante reconoció que algunas de sus declaraciones anteriores eran incorrectas, lo que debilitó aún más el caso.
Tras conocer el fallo, el príncipe Harry criticó la decisión y aseguró que se trata de un “encubrimiento total y evidente”. El duque de Sussex insistió en que acudió a los tribunales en busca de justicia y reiteró su postura contra la prensa sensacionalista, a la que ha responsabilizado durante años de invadir su privacidad y afectar a su familia.