La Ciudad de México vivió una auténtica fiesta futbolera con la reinauguración del Estadio Banorte y el partido entre México y Portugal, en un ambiente que anticipa lo que será el Mundial 2026. La jefa de Gobierno, Clara Brugada, destacó que la capital no solo será sede de partidos, sino también de una experiencia colectiva con actividades deportivas, culturales y recreativas en distintos puntos.
Como parte de este impulso, se anunció la intención de romper dos récords Guinness: la clase de futbol más grande del mundo en el Zócalo y la ola más larga, que recorrería Calzada de Tlalpan hasta el estadio. Además, se proyectarán partidos en espacios públicos y se organizarán eventos como torneos, concursos y festivales futboleros en toda la ciudad.
La experiencia vivida durante el México vs Portugal mostró el entusiasmo de la afición, tanto dentro como fuera del estadio, con espacios llenos y una participación activa de familias y jóvenes. Este ambiente positivo marca el arranque de una estrategia para que el Mundial se viva en toda la ciudad, más allá de las gradas.