Bad Bunny enfrenta un nuevo problema en los tribunales. El Tribunal Supremo de Puerto Rico dio un importante revés al cantante al permitir que continúe la demanda presentada por su expareja, Carliz de la Cruz Hernández, quien reclama que su voz fue utilizada sin autorización en dos canciones del artista.
El caso se desarrolla en Puerto Rico y tiene su origen en una grabación realizada en 2015, cuando Carliz y Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del intérprete, mantenían una relación sentimental. A petición del cantante, ella grabó la frase “Bad Bunny, baby”, la cual terminó convirtiéndose en uno de los sellos distintivos de su carrera. Esa grabación fue utilizada en los temas “Pa’ Ti” y “Dos mil 16”, además de formar parte de la introducción de varios conciertos.
Aunque el Tribunal Supremo no determinó que Bad Bunny deba pagar una indemnización, sí concluyó que existen elementos suficientes para que la demanda siga su curso. Con esta decisión, el expediente regresará al Tribunal de Primera Instancia de San Juan, donde se analizará el fondo del caso.
De acuerdo con la demanda, antes del lanzamiento del álbum Un verano sin ti, representantes del cantante ofrecieron a Carliz 2 mil dólares para obtener los derechos del audio. Sin embargo, no hubo acuerdo y el disco fue publicado con la grabación incluida. Por ello, la abogada reclama una compensación de al menos 40 millones de dólares por presuntas violaciones a sus derechos de imagen, derechos de autor y daños y perjuicios.
Por ahora, Bad Bunny no ha perdido el juicio de manera definitiva, pero el fallo representa un golpe legal importante, ya que la demanda seguirá avanzando y será un tribunal el que determine si el artista o su equipo incurrieron en un uso indebido de la voz de su expareja.