En un acto cargado de justicia social y reconocimiento al esfuerzo de miles de mujeres, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, encabezó en Tecámac, Estado de México, la entrega de 500 escrituras y 447 constancias de condonación de créditos de vivienda, como parte de una política que busca garantizar que las mujeres puedan contar con patrimonio propio.
Durante el evento, realizado en el marco de las actividades por el Día Internacional de la Mujer, la mandataria destacó que el acceso a la propiedad de una vivienda ha sido históricamente más difícil para las mujeres, a pesar de que son ellas quienes sostienen gran parte de la vida familiar y comunitaria.
Sheinbaum subrayó que algo tan fundamental como tener la escritura de una casa representa seguridad, tranquilidad y dignidad para miles de mujeres que durante años han trabajado y pagado sus viviendas con esfuerzo. En muchos casos recordó las mujeres quedaban desprotegidas cuando las escrituras quedaban a nombre de sus parejas o exparejas, por lo que hoy el objetivo es reafirmar su derecho a tener patrimonio propio.
La presidenta también señaló que estas acciones forman parte de una política más amplia para garantizar el derecho a la vivienda en México, que incluye la regularización de hasta un millón de viviendas en todo el país, con el propósito de brindar certeza jurídica a las familias y fortalecer el bienestar social.
Para muchas de las beneficiarias, recibir la escritura de su casa representa más que un documento: significa la seguridad de un hogar para sus hijas e hijos, la tranquilidad de saber que nadie podrá arrebatarles lo que han construido con años de trabajo y sacrificio.
Claudia Sheinbaum destacó que reconocer el derecho de las mujeres a tener vivienda y patrimonio propio es también reconocer el valor de su trabajo cotidiano, de los cuidados que sostienen a las familias y del esfuerzo silencioso que durante generaciones ha mantenido de pie a las comunidades.
Porque cuando una mujer logra tener un hogar propio, no solo cambia su vida: se fortalece toda una familia y se transforma una comunidad entera.
En ese sentido, la presidenta afirmó que este es un momento histórico para México, donde las mujeres no solo participan en la transformación del país, sino que también construyen su propio futuro con derechos, dignidad y justicia social.