El esqueleto de “Gus”, un Tyrannosaurus rex, hizo historia al convertirse en el dinosaurio más caro jamás vendido, luego de alcanzar un precio de 50 millones de dólares durante una subasta.
La pieza despertó gran interés entre coleccionistas y especialistas por su estado de conservación y el valor científico e histórico que representa. La venta rompió el récord registrado para un fósil de este tipo.
Con este resultado, “Gus” se posiciona como uno de los fósiles más valiosos del mundo y vuelve a poner en el centro de la conversación el creciente interés por este tipo de hallazgos prehistóricos.