La inteligencia artificial se consolida como una de las principales herramientas para modernizar el sistema financiero. Actualmente, 65% de los bancos en el mundo ya utiliza esta tecnología para optimizar sus operaciones, agilizar procesos y ofrecer una mejor atención a sus clientes.
Gracias a la IA, las instituciones financieras pueden analizar solicitudes de crédito, detectar posibles fraudes, evaluar riesgos y personalizar productos financieros en cuestión de segundos. Además, durante la atención al público, la tecnología ayuda a los ejecutivos bancarios a generar recomendaciones basadas en el perfil y las necesidades de cada usuario.
El crecimiento de esta herramienta también representa un importante impacto económico para el sector. Especialistas estiman que la inteligencia artificial podría generar hasta 370 mil millones de dólares adicionales al año para la banca mundial, impulsando una transformación que incluso ha dado origen a nuevos puestos especializados, como directores de inteligencia artificial y datos, encargados de liderar la innovación tecnológica en las instituciones financieras.